viernes, 11 de marzo de 2016
La gitana
La gitana le preguntó que por qué siempre andaba arrinconado y le respondió que quería morirse y no otra cosa y ella le preguntó que por qué y el le dijo que por hastío o indiferencia y ella le dijo que no sabía lo que era el hastío o la indiferencia o lo que él había dicho pero si que su coño sabía a vinagre y a muerte y que si él quería morirse que se lo probara para que así supiera a qué sabia la muerte y él le dijo que no la creía porque los sexos no saben a vinagre o a muerte y ella le dijo que su coño si sabía a vinagre y a muerte y se quitó la falda sucia y se bajó las bragas aún más sucias y se sentó en una silla y abrió las piernas y le dijo que lo probara y le dijo que qué hacía y que se vistiera y le dijo que se comiera para saber a que sabía la muerte y que todos les decían que sus coño era vinagre y muerte y que si él no lo hacía es que era un cobarde y el le dijo que lo era y que siempre lo había sido y que no quería y ella acercó la mano hasta su cabeza y se la embutió entre su piernas y le dijo que se lo comiera y el olio aquel sexo que se empotraba en su cara y no queriendo metió su lengua y supo que sabía a orina rancia de días y a vida, a vida prometida y fértil, y con un vómito en la boca quiso echarse atrás y la gitana apretó aún más aprisionando con las piernas su cabeza mientras el vomitaba y su respiración se ahogaba y la vida se le escapaba mientras ella se corría en su boca y le decía que viera como era verdad, que su coño sabía a vinagre, a orina y a muerte.
domingo, 7 de febrero de 2016
Luciana
Desde niña la tía Luciana capturaba libélulas rojas como sangre y atadas con un poco de hilo las llevaba volando a su alrededor.
lunes, 18 de mayo de 2015
Sinesio
Dicen que Sinesio era brujo y que de tan brujo que era ya no era hombre aunque en su apariencia lo fuera; todo lo más era sabido, buen embaucador e impotente porque su barragana, demasiado joven para él, le había agotado el ansia y la leche, y su indiferencia entre vivos enfermos y muertos le granjeo el temor y el desprecio
Pero Luciana sabia que era poco más que un mal hombre que un desgraciado,
Pero Luciana sabia que era poco más que un mal hombre que un desgraciado,
jueves, 26 de febrero de 2015
miércoles, 11 de febrero de 2015
Conversación
Continuamente se preguntaba si merecía la pena seguir vivo. Debía de hacerlo aún se lo continuaba preguntando.
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